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El mensaje de la rosa
Ha visto el sol mis pasos repetidos
en tu calle, que es casi ya la mía;
la noche escucha, hasta llegar el dia,
sus blandos ecos ininterrupidos.
No despierto sospechas ni ladridos,
nadie mi acota, nadie desconfía,
me detengo a tu puerta, llamaría
si supera llegar a tus oídos.
Me acercaré a tu espalda un mañana,
en un silencio azul, de porcelana,
que podrás fracturar si lo deseas,
Te ofereceré una rosa, y tal mensaje
te dirá en inequívoco lenguaje
que te recorren todas mis ideas.
Francisco Alvarez Hidalgo
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